
¿Controlamos a nuestros hijos o nos controlan ellos a nosotros?
¿Somos extremadamente permisivos?
¿Los llevamos en algodones?
¿Quién tiene el rol de hijo y quién tiene el rol de padre?
Muchas veces no somos conscientes del poder que tienen nuestros hijos sobre nosotros. Es natural que los padres quieran dar lo mejor, pero ¿a qué precio? ¿Cómo podemos educar a nuestros hijos para llegar a darles recompensas y no caprichos?
Según los expertos, existe una democratización de la familia, en la que la voz y el voto de cada componente familiar cuenta. Este hecho hace que nuestros hijos se impliquen en nuestras decisiones, en nuestras compras… lo cierto es que los niños realizan determinadas elecciones y nosotros las aceptamos como algo normal, siempre que no sean perjudiciales, claro.
Por ello, los padres deben estimular las buenas conductas con premios y dotarles de un pequeño control para ciertas elecciones que no impliquen mucho riesgo o poder. Por ejemplo; si tenéis intención de pintar un mural en su cuarto, que vuestro hijo os ayude a elegir los colores y además que pinte partes sencillas para darle una responsabilidad con un premio.
En MSM Pedagogía Creativa siempre vamos a enseñar las diferencias entre obtener algo como capricho y obtener algo por méritos propios. Es nuestra forma de ayudar a los padres y contribuir al desarrollo social de los más pequeños.
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