
Hace bastante ya que nuestros niños no reciben la educación que nos gustaría. Muchas veces por falta de tiempo, otras por falta de convenios entre la educación pública y la privada. No es momento para entrar en un debate abierto de si el sistema educativo público español tiene o no el nivel mínimo exigible.
Esta es una reflexión para los padres y las madres. ¿Estamos haciendo lo necesario? ¿Estamos haciendo lo correcto? Creo que son dos preguntas más que interesantes, que deberíamos hacernos mientras leemos este post. Hace ya algunos años que las regañinas se las lleva el sistema ( el colegio, el gobierno, el sistema educativo, el jefe por su falta de respeto por el tiempo ajeno,…) . Sin embargo y aunque todo esto influye no acaba siendo más que una excusa más.
Somos 100% culpables del tiempo que dedicamos a nuestros hijos, y 100% culpables de las conclusiones a las que llegamos cada día y que influyen en ellos siempre, algunas irremediablemente, otras sólo de manera superficial.
Dejando de lado nuestro nivel adquisitivo, nuestra formación, nuestra religión o nuestra situación geográfica debemos ofrecer a nuestros hijos aquello que con los años les lleve a poder afrontar su vida con la mayor soltura posible.
Las horas de apoyo en sus estudios, la mimetización con nosotros en nuestras horas lectivas, el apoyo de terceros para formar a nuestros hijos, ya sean academias, profesores privados, hermanos mayores o clases de refuerzo en el centro. Todas y cada una de estas actividades quieren decir una cosa. AYUDA. En su formación para poder valerse mejor en el mundo, iniciando desde la educación.
La mejor práctica se asienta sobre una buena teoría. Y la teoría al fin y al cabo, es un estudio.
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